[…] —Parece ser, tras la autopsia, que el difunto se clavó varias veces un cuchillo de cocina en su abdomen, causándole la muerte. El cuchillo con su sangre lo sostenía en su mano. Luego otra persona le corta la cabeza y monta el circo que todo el mundo ha visto ya por desgracia —le explicó su compañera.

—Joder, vaya espectáculo. Está claro que alguien pretende que esto sirva para dar ejemplo de algo… Quiere mandar un mensaje al mundo, no sé… Todo esto es muy raro. —Sierra estaba asombrado.

—Ya comprobamos allí que no había nada que nos llevara al homicida o descuartizador, ya no sé qué pensar —dijo Quintana. Se había levantado y contemplaba a través de las ventanas los edificios que tenía enfrente, mientras sostenía los documentos con una mano y un café con la otra…

 


No hay comentarios hasta ahora.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada. El campo del sitio web es opcional.

COMENTARIOCOMENTARIO
Tu NombreTu Nombre
EmailEmail
WEBSITEWEBSITE