Ciertos personajes requieren de ser escritos en primera persona así le transmitimos al lector una mayor cercanía, y que incluso pueda identificarse con sus miedos, inquietudes  y trastornos mentales.

Félix el personaje principal de Eleonora, primer relato:

 

CAPÍTULO 1

 

Hoy me he levantado a las diez de la madrugada, me encontraba muy animoso. Me comí un trozo de manzana de las que guardaba en la mesilla de noche, estaba tan oxidada como los tornillos de mi vieja cámara de fotos, eso me recordó el propósito de haberme levantado esa mañana tan temprano. Quería fotografiar a las urracas picoteando las sandías del melonar que había en el huerto de la zona trasera, ese que veía desde mi habitación.
Me subí a la ventana y salté al vació, caí en el carro de heno que usan para dar de comer a la vaca vieja.
Más de media hora después, como no veía ninguna puñetera urraca picoteando sandías, decidí hacer fotografías a los geranios que cuelgan de la ventana de la señora directora. La dulce gorda que nos amenaza con bajarnos la medicación cuando nos revolucionamos en el comedor.
Acabo jugando al fútbol con la vieja cámara, realmente dejó de funcionar hace siete años, justo los mismos que llevo aquí.
Recuerdo el día que mi hermana me trajo por primera vez. Me engañó como a un parvulario al decirme que me esperaría cuando saliésemos al patio en el descanso.
– “Será una charla terapia para que te centres un poco, te vendrá muy bien” – me dijo la muy arpía al servicio de la familia.
Luego no hubo ni descanso ni hostias, y por supuesto ni rastro de mi querida hermana, estuvimos todo el día sin otro remedio que soportar a una señora de ridículo peinado, bata blanca, y conversación difícil de digerir. Luego nos dieron un vaso de agua y más de una pastilla, no recuerdo cuantas fueron, pero sí recuerdo que me dejaron todo el día como un adormecido murciélago, me sentía colgado de la cama. Los pies encima del amorfo colchón, y mi cuerpo tumbado en el suelo de enmohecida madera gastada por cientos de miles de pisadas. Era la rancia estancia que ya me había preparado para mi acomodo…

 

 


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