A Carolina, su padre allá la mira.
Feliz, feliz en tu día.
Fuiste su gran alegría.
Un milagro, el único en el que creía.
Muchos abrazos, besos y sonrisas.
Su niña para mirarla
siempre sin prisas.
Gozarla por bailes,
caricias al aire.
Alientos de amores formaban brisas,
a tu rostro sentidas caricias.
Ojos que los disfruta si brillan.
Hoy, mañana y siempre, porque le maravillan.

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