PEDRO SERRUCHO CARRASCO (ACTOR)

El brillante actor conocido por sus más de tres mil películas, de las que casi veinte fueron comedias y las otras mentiras. Nació en la primavera de 1963 en el pequeño pueblecito cordobés de Pino Azul de Mes.

De muy joven, con tan solo siete años, trabajó en la compañía de teatro itinerante de Don Luis Carajón. Don Luis, el maestro de la escuela, en los veranos recorría los pueblos de la comarca junto con un puñado de muchachuelos, y tres perros callejeros ofreciendo comedias y dramas tanto de los más grandes clásicos como de autores noveles. En este período es donde comenzó a coger tablas Pedro Serrucho, las llevaba de un sitio a otro para arreglar los viejos escenarios en los que luego actuaba de secundario, casi siempre a la sombra de los perros que normalmente se ganaban los papeles principales.

A la edad de veinte años decidió marchar a la capital, para buscar su destino en el noble arte de la actuación y arreglo de escenarios. Allí en Madrid trabajó en varios oficios durante tres años y medio (desde lechero, hasta camarero en casas de ricos y afamados de las afueras). En uno de sus servicios de camareros en casa de Don Pepe Canoso, un reputado productor de cine, cayó por descuido a la piscina mientras llevaba una bandeja llena de bocadillos de chorizo. Don Pepe, al verlo planchando las rodajas de chorizo para poder reutilizarlas le dio una bofetada en plena cara, y Pedro muy enojado le recitó de carrerilla la alineación del Real Madrid bailando por sevillanas. Aquella improvisada actuación dejó muy impresionado a Don Pepe Canoso, y le ofreció el papel principal en el proyecto peliculero que estaba financiando, la película que luego dirigiría el gran Pedro Salas Onofre, que lanzó a la fama a nuestro protagonista. Después del éxito de Los Panaderos y el Abuelo piojoso, Pedro Serrucho fue llamado para protagonizar un sinfín de películas con muy mala crítica casi todas, pero de gran éxito, por el contrario, entre el público. El afamado y aclamado Pedro se casó con Tecla Laboriosa Menchona, rica y excéntrica hija de familia noble, mujer que le marcó profundamente… la cara de arañazos el resto del devenir de Pedro. Fue en esta época en la que comenzó a beber orujo y a fumar salchichón picado, lo que le condujo en gran medida, junto con las palizas que recibía de su mujer, a su declive profesional.

Sus últimas apariciones en el celuloide fueron un total fracaso de público, no así de crítica, lo que llevó a la ruina económica a un ya separado Pedro, que seguía siendo un adicto a todo tipo de drogas legales e ilegales, y un borracho deleznable y pendenciero, lo que provocó innumerables escándalos de los que se hizo eco la prensa rosa y amarilla descolorida.

Un triste día de otoño apareció muerto en un club de alterne en el que solía actuar los martes y los jueves. Se lo encontraron con la cabeza dentro del váter y una barra de salchichón en la mano izquierda.

A su funeral tan solo acudieron los críticos de cines a los que sobornaba y dos perros callejeros que actuaban mejor que lo hizo él.Uno de ellos dejó una rosa junto a su lápida y el otro orinó sobre ella.

 

 


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